Un 24 de febrero de 1946, el primer grito de triunfo electoral peronista se hacia sentir en las urnas y en las calles, nosotros, los desposeídos, los laburantes, los postergados, habíamos triunfado; y el General Juan Domingo Perón, era el indiscutible presidente de los argentinos, con un 56% de los votos, aplastando la gorilesca “Unión Democrática”, un cóctel de liberales, comunistas, socialistas y cuanta yerba antipopular se pueda uno imaginar.
La Patria Justa, Libre y Soberana nacía con la fuerza de las causas populares; indiscutible, cómo lo son las luchas que se forjan en el sufrimiento de un pueblo que quiere ser soberano.
“Creo que el problema no es el injusto reparto de la riqueza, Mendieta; el problema es el generoso reparto de la pobreza” decía el popular gaucho Inodoro, creación del entrañable “Negro” Fontanarrosa. Era la cuestión entonces, sigue siéndolo en nuestros días.
Propongo, compañeros, retomar las banderas que nos unieran en aquella gloriosa jornada. ¡Hagamos rugir los bombos de la doctrina justicialista!
¡Demostremos cuanto nos unen los abrazos descamisados! ¡Demostremos que sabemos de la dignidad de nuestro pueblo!
Volvamos a sentir ese orgullo que nos explicaron Evita y el General con el ejemplo. Tomemos "la plaza", las calles que jamas dejaron de ser nuestras, demostremos que a pesar de tantas persecuciones, estamos vivos... volvamos a ganar por que es ese y no otro, nuestro destino.
Natalia Jaureguizahar
Partido Justicialista
Venado Tuerto (Santa Fe)
martes 24 de febrero de 2009
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